Llega esa semana en la que empiezas a planificar la comida navideña y lo primero que te preguntas es qué poner en la mesa para que tus invitados se queden con la boca abierta desde el primer momento. Porque la verdad es que los entrantes son ese pequeño gran detalle que marca la diferencia entre una comida cualquiera y un evento que la gente recuerda.
La clave está en encontrar el equilibrio: cosas que no te mantengan horas en la cocina mientras haces el resto del menú, pero que parezca que te has dejado la piel. Un buen entrante debe ser generoso, tener ese punto especial navideño y, sobre todo, ser manejable para que puedas disfrutar con tus invitados sin estar todo el tiempo en la cocina.
Te hemos seleccionado las mejores opciones: desde clásicos reinventados hasta ideas sorprendentes que combinen lo fácil con lo sofisticado. Hay para todos los gustos y presupuestos.
Un repaso completo por recetas que apenas te robarán tiempo pero tendrán todo el protagonismo que merece un primer plato. Ideales si andas corto de horas pero no quieres renunciar a sorprender.

Descubre recetas que van más allá de lo típico sin complicarte demasiado la vida. Aquí encontrarás la combinación perfecta entre sabor y sencillez.

Te sorprenderá lo que puedes hacer con técnicas sencillas para que parezcan mucho más elaborados. Un repertorio amplio donde elegir según el tono que quieras dar a tu mesa.

Elegancia en forma de bocado. Todo lo que necesitas saber sobre cómo hacer que algo tan simple como hojaldre y espárragos parezca un plato de restaurante.

Un clásico navideño que nunca falla. Versátil, fácil de preparar con antelación y siempre apetecible en las mesas de celebración.

Para quien quiera sorprender a los comensales más atentos. Una receta que respeta las dietas actuales sin sacrificar un ápice de sabor.

Lujo sin pretensiones. Un plato que habla por sí solo y que puedes tener listo en pocos minutos si lo planificas bien.

Apetecibles, visualmente interesantes y perfectas para picar. Una forma original de presentar un clásico que funciona siempre en estas fechas.

Lo importante es que elijas lo que te haga sentir cómoda en la cocina. Prepara los que puedas con antelación, ten listos los ingredientes y disfruta de ese momento previo a la comida sabiendo que ya tienes la primera batalla ganada. Tus invitados lo agradecerán.