Hay una razón por la que millones de personas cocinan pasta o pizzas casi sin pensarlo: funcionan siempre. Un plato de fideos al dente con un buen sofrito puede salvar una cena entre amigos, y una pizza casera levanta el ánimo incluso en los días más grises. No es magia, es simplemente que son recetas versátiles, asequibles y, si las haces con cuidado, absolutamente deliciosas.
Lo interesante es que estos dos pilares de la cocina italiana pueden ser mucho más que lo que ves en las mesas de todos los días. Con un poco de atención a los detalles —desde la calidad de la pasta hasta el reposo de la masa— conseguirás resultados que parecerá que vienen de un restaurante. Y lo mejor es que no necesitas ni ser chef ni tener horas libres.
Aquí vas a encontrar desde pasta con mariscos y verduras elaboradas hasta pizzas y focaccias que te sorprenderán, junto con algunas ensaladas frías que son perfectas cuando hace calor. Todo para que tengas opciones más allá de lo básico.
Un clásico de la cocina costera que combina la sencillez del ajillo con la elegancia del marisco. Te sorprenderá lo poco que necesitas para conseguir un plato de restaurante.

Una receta que juega con texturas y sabores del mar. Aquí verás cómo los calamares tiernos se transforman en un complemento perfecto para cualquier formato de pasta.

Si te apetece salirte de los caminos trillados, esta combinación de especias con verduras de temporada te abre un abanico de posibilidades inesperadas en un plato de pasta.

Un repaso por cómo convertir la pasta fría en algo mucho más interesante que lo que imaginas. Perfecta para llevar y para los días en que el calor no pide platos calientes.
Aprende a darle profundidad a una ensalada fría con un solo ingrediente bien elegido. Los tomates secos son el secreto que faltaba en tus mesas de verano.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo romper moldes en la pizza sin perder su esencia. Una combinación que funciona porque respeta el equilibrio entre proteínas fuertes y base crujiente.
Una forma diferente de presentar la masa de pizza que sorprende en la mesa. Aquí descubrirás cómo jugar con el formato sin complicarte la vida en la cocina.

El primo mediterráneo de la pizza que quizá no valoramos lo suficiente. Perfecto como acompañamiento o como plato principal si lo combinas bien.

Tanto si buscas algo rápido para un martes cualquiera como si quieres impresionar en una comida especial, estas recetas te dan los recursos necesarios. La clave está en empezar simple, disfrutar del proceso y, sobre todo, probar, ajustar y dejar que tu gusto sea el que mande en la cocina.