Si tienes calabacines en la nevera y no sabes qué hacer con ellos, estás de suerte. Este vegetal versátil se adapta a casi cualquier cocina: rellenos, gratinados, en pasta, en tortillas... la lista es prácticamente infinita. Y lo mejor es que cocinarlos no requiere precisamente ser un chef.
Lo que te va a sorprender es lo fácil que es transformar algo tan simple en platos realmente sabrosos. Solo necesitas conocer algunos trucos básicos: no les temas al horno, combínalos con queso o carnes, y prueba a darles sabor con hierbas aromáticas. Te garantizo que dejará de parecerte un relleno aburrido para convertirse en la estrella de tu mesa.
Aquí encontrarás desde clásicos gratinados hasta versiones más elaboradas, pasando por rellenos contundentes y preparaciones ligeras. Hay para todos los gustos y para cualquier día de la semana.
Una receta clásica que funciona siempre. El queso derretido sobre el calabacín asado es esa combinación que no decepciona nunca, perfecta como acompañamiento o como plato único.

Aquí tienes una opción más completa y proteínica. Los calabacines ahuecados se convierten en un recipiente perfecto para un relleno de atún jugoso que transforma este vegetal en un plato de verdadera sustancia.

Si buscas impresionar, esta técnica de corte en rodajas casi completas le da al calabacín un aspecto espectacular. La crema de queso y el bacon hacen el resto del trabajo sin problemas.

Un repaso por una de esas recetas que sirve tanto para comer entre semana como para recibir visitas. El relleno de carne picada convierte los calabacines en algo contundente y saciante.

Te sorprenderá lo mucho que cambia el sabor con solo añadir esta hierba fresca. Es una preparación ligera, veraniega, que funciona especialmente bien cuando hace calor y tienes ganas de algo más refrescante.

Aquí verás por qué los italianos son tan aficionados a esta combinación. Una frittata de calabacín es práctica, se prepara en poco tiempo y funciona para desayuno, comida o cena.

Una versión vegetal del clásico italiano que no sacrifica sabor ni textura. Los calabacines se integran perfectamente en las capas junto al puerro, creando algo tan satisfactorio como la versión tradicional.

Cuando quieras llevarte el verano al plato, esta pasta corta es tu aliada. Los calabacines aquí cobran protagonismo junto al atún en una receta que sabe exactamente a lo que promete.

Como ves, el calabacín es mucho más flexible de lo que parece a primera vista. Elige la receta que más te apetezca según lo que tengas en casa o cómo te sientas ese día. La cocina así es más divertida.