¿Te has dado cuenta de que en cualquier cafetería o pastelería que te mires, los cupcakes y muffins tienen un lugar de honor en el mostrador? No es casualidad. Estos pequeños bizcochos individuales se han convertido en los grandes protagonistas de meriendas, celebraciones y hasta desayunos de fin de semana. Y es que tienen todo lo que buscamos: son fáciles de comer, versátiles, bonitos y, lo más importante, deliciosos.
La razón por la que funcionan tan bien es que admiten casi cualquier sabor que se te pase por la cabeza. Desde combinaciones clásicas hasta atrevidas, siempre hay espacio para experimentar en tu cocina. Lo único que necesitas es seguir bien las proporciones básicas y dejarles el tiempo justo de horno.
Te traemos una selección de propuestas que van desde lo más tradicional hasta opciones que te sorprenderán. Hay para todos los gustos, todos los niveles de dificultad y todas las ocasiones.
Un repaso por la receta de uno de los grandes nombres de la repostería española. El limón y la canela se unen en estos bizcochos esponjosos que son un clásico que no falla.

Aquí verás la versión más pura de las magdalenas del maestro Barriga, esas que parecen simples pero guardan todo el secreto de la técnica perfecta en cada bocado.

Si eres de las que aman el chocolate y además le gusta jugar en la cocina, esta combinación te va a encantar. Las galletas crujientes dentro del muffin esponjoso crean una textura irresistible.

Te sorprenderá lo bien que se llevan estas dos sabores aparentemente lejanos. La frambuesa ácida contrarresta la dulzura del chocolate blanco en cada mordisco.

Una opción más ligera y fresquita para los días de primavera o cuando quieres algo que no sea demasiado pesado. Las semillas de amapola dan un toque de textura muy particular.

Aquí encontrarás cómo llevar a versión miniatura este clásico de la repostería americana. Bizcocho, crema y cobertura de chocolate todo en un cupcake perfecto.

Para quien quiera salirse del camino tradicional de lo dulce, estos muffins salados son una propuesta interesante que puedes servir como entrada o como complemento en una comida.

Ya sea que busques algo clásico o prefieras aventurarte con sabores nuevos, aquí tienes inspiración de sobra para empezar a hornear. Lo mejor es que una vez domines la técnica básica, podrás adaptarla a tus ingredientes favoritos. ¡A ver cuál es la primera que haces!