Sardinas al horno con un toque cítrico
Siempre que vuelvo de Málaga, donde los espetos son los reyes del verano, gastronómicamente hablando claro está, no puedo resistir la tentación de hacer una receta de sardinas en casa.
La sardina es un pez que me encanta desde niña. En Córdoba siempre se hacen a la parrilla antes del perol cordobés (arroz).
Así que hoy vamos a preparar unas deliciosas sardinas al horno y para ello vamos a necesitar los siguientes ingredientes para dos personas:
500 g de sardinas
3 ajos
1 limón
1 guindilla seca (Opcional)
aceite de oliva virgen extra (Opcional)
perejil fresco
sal
pimienta
La guindilla es opcional, si eres de los que te gusta que los platos tengan un toque picante, como a Jamie Oliver, no dudes en ponerla.
En cuanto a la sal, yo suelo utilizar siempre sal gorda y, sobre todo, con platos de carne o pescado.
Preparación
Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. La bandeja la colocamos a una altura media alta.
Una vez que hemos preparado el horno, nos ponemos con los ingredientes. Lavamos y secamos bien las sardinas, que previamente nos ha preparado el pescadero, y las colocamos en una fuente para hornear.
Lavamos y secamos bien el limón, lo cortamos en dos. Reservamos una de las mitades y exprimimos la otra mitad para extraer su zumo que vertemos en un bol.
Pelamos los ajos y los colocamos en un prensa ajos. Ya os he comentado en alguna ocasión que, el que yo tengo es de Jamie Oliver y gracias a este invento, el ajo queda idóneo para ser mezclado en cualquier receta. Introducimos el ajo prensado en el bol.
Salpimentamos y mezclamos. Rociamos las sardinas con el marinado, colocamos el medio limón que tenemos reservado en la fuente junto con las sardinas y metemos al horno.
Horneamos durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo, ponemos el horno en grill y las dejamos hacer unos 7 minutos más, o hasta que esté a nuestro gusto.
Presentación
Cuando hago recetas al horno, suelo elegir fuentes que queden bien a la hora de presentar la receta terminada, de esta manera nos ahorramos tiempo y ensuciamos menos.
Colocamos la bandeja directamente en la mesa sobre un salvamanteles.