Hace poco descubrí que mi madre llevaba más de veinte años haciendo los suyos en una vieja yogurtera de plástico blanco, casi de juguete. Y es que cuando empiezas a hacerlos en casa, es difícil volver a los del supermercado. La diferencia de sabor es abismal, además de que sabes exactamente qué llevan.
Lo bueno es que no necesitas ser una experta en cocina para conseguir resultados espectaculares. Con los ingredientes adecuados y un poco de paciencia, cualquiera puede hacer unos caseros que dejen a toda la familia con ganas de repetir. Y la inversión inicial es mínima si tienes en casa una yogurtera, aunque tampoco es imprescindible.
Te traemos un repaso por las mejores formas de hacerlos, desde las opciones más sencillas hasta las recetas más creativas con frutas, especias y sabores sorprendentes. Hay para todos los gustos y niveles de experiencia en la cocina.
La guía básica que necesitas para empezar desde cero. Aquí verás los pasos fundamentales para conseguir una textura perfecta sin complicaciones.

Cuando solo quieres hacer algo rápido sin pensar demasiado. Un repaso por el método más directo para obtener resultados en poco tiempo.
Para quienes buscan opciones más ligeras y nutritivas. Te sorprenderá lo fácil que es controlar los ingredientes cuando los haces tú mismo.

Todo lo que necesitas saber para hacer una versión frutal clásica. La fresa es el acompañamiento perfecto si quieres empezar con sabores caseros.

Una combinación refrescante y con más cuerpo. La avena añade una textura especial que los hace más saciantes y completos.

Porque a veces te apetece algo más goloso y reconfortante. Descubre cómo meter los sabores de un postre clásico en un tarro.
La versión ácida y revigorante que funciona en cualquier momento. Un clásico que nunca defrauda y que prepares en minutos.

Para los que prefieren controlar el dulzor al máximo. Aprovecha la potencia de tu Thermomix para una versión más ligera y personalizada.

La verdad es que una vez que entiendes cómo funcionan, te animas a experimentar con sabores y texturas nuevas. Cada receta es una oportunidad para adaptar los resultados a lo que te apetece en cada momento.