¿Cómo se sabe cuándo está listo un caldo o guiso?
Un caldo o guiso está listo cuando ha alcanzado el tiempo de cocción adecuado y sus ingredientes principales se encuentran tiernos. En nuestras recetas de caldo de carne, por ejemplo, se cuecen durante 3 horas a fuego bajo, mientras que un caldo vegetal necesita unos 90 minutos. La señal definitiva es verificar que los elementos más resistentes —alubias, patatas, carnes— ceden a la presión del tenedor o la cuchara sin desmenuzarse.
Otra indicación es el aspecto visual. Un buen caldo habrá clarificado durante la cocción si al principio desespumaste bien las impurezas que suben. El líquido debe verse limpio y homogéneo, con un color dorado o marrón claro según el tipo. En guisos más densos, como el caldo gallego, también puedes comprobar que la sal es la correcta al final de la cocción, momento en el que rectificas si es necesario.
El tiempo exacto depende de lo que cuezas: caldos con hueso y carne requieren más tiempo, verduras mucho menos. Lo importante es empezar a vigilar conforme se acerca el tiempo esperado, especialmente en los últimos 20 o 30 minutos, para no pasarte la cocción.