¿Cómo sé si un bizcocho o magdalena está hecho sin abrir el horno?
Sin abrir el horno puedes guiarte por lo que ves a través del cristal: el bizcocho o las magdalenas están casi listos cuando la superficie se ha dorado de forma uniforme, los bordes empiezan a separarse del molde y la masa ha dejado de subir y se ha asentado. En el bizcocho, fíjate también en que la grieta central ya no se vea húmeda. El olor a horneado que sale del horno es otra buena pista.
Para confirmarlo con seguridad tendrás que abrir brevemente, siempre en el último tercio del horneado, porque si lo haces antes la corriente de aire puede hundir la masa. Pincha el centro con un palillo o un cuchillo fino: si sale limpio o solo con migas secas, está hecho; si sale masa cruda o muy mojada, necesita más tiempo. También puedes presionar ligeramente con un dedo: si la masa recupera su forma enseguida, probablemente esté cocida.
En nuestras recetas de magdalenas, los tiempos rondan los 12-20 minutos según la receta, así que vigila el horno a través del cristal durante los últimos minutos y, cuando veas esas señales, haz la comprobación rápida con el palillo.