Si hace cinco años alguien te hubiera dicho que el aguacate sería tan imprescindible en tu cocina como el pan o el tomate, probablemente te hubiera parecido exagerado. Pero aquí estamos, con esta fruta verde en prácticamente todos nuestros supermercados y en la mitad de nuestras recetas. La cosa tiene sentido: es cremoso, nutritivo y combina con casi todo.
Lo mejor es que no es solo una tendencia pasajera. Cuando empiezas a cocinar con regularidad, descubres que es uno de esos ingredientes que resuelve comidas, da puntos extra a platos sencillos y se adapta tanto a recetas dulces como saladas. Lo único importante es saber cuándo usarlo en su punto justo, porque tiene sus trucos para que no se oxide o pierda esa textura perfecta.
Aquí te traemos desde recetas clásicas hasta algunos trucos de cocina que te ahorrarán tiempo en la cocina. Descubre ensaladas, cremitas, pesto y hasta un tartare de salmón que te sorprenderá.
Un repaso por una de las combinaciones más saludables y sabrosas: garbanzos que aportan proteína y un fruto que suma cremosidad sin necesidad de aderezos pesados.

Aquí verás cómo manipular esta fruta con destreza y elegancia, evitando esos momentos incómodos en los que acaba todo lleno de pulpa verde.

Un plato sofisticado que parece complicado pero es sorprendentemente fácil de hacer en casa, con texturas que contrastan a la perfección.
Todo lo que necesitas saber para que mantenga su color verde intenso y no se ponga marrón en cuestión de minutos.

Te sorprenderá descubrir que puedes hacer una salsa cremosa y versátil usando esta fruta como base, perfecta para acompañar carnes y pescados.

Una receta ligera donde el pesto hecho con esta fruta reemplaza la mantequilla y el queso, dándole un giro moderno a los clásicos.

Un entrante o aperitivo que combina proteína con grasas saludables, y que prepara en menos tiempo de lo que tardas en leer esta frase.

La alternativa más ligera al pesto tradicional, con ese toque cremoso que hace que la pasta se deslice sola en el plato sin necesidad de cremas ni quesos.

Lo cierto es que una vez te animas a usarlo en diferentes formas —cortado en ensalada, convertido en crema, triturado en salsas— descubres que es uno de esos ingredientes que merece toda la fama que tiene. Ahora ya sabes por dónde empezar.