
Si quieres preparar uno de los platos típicos navideños más solicitados, el cochinillo al horno es la opción perfecta. Este plato principal es una delicia tradicional en varias regiones españolas, especialmente conocido por su piel crujiente y su carne tierna.
El cochinillo al horno compite con otras carnes navideñas como la pierna de cordero, pero destaca por su presentación espectacular y su sabor inconfundible.

Es importante elegir un cochinillo que no supere los 4 kilos para que quepa correctamente en tu horno y se cocine de manera uniforme.
Abre el cochinillo y límpialo muy bien tanto por dentro como por fuera. Aplica ajo machacado y sal en el interior, luego déjalo marinando toda la noche si es posible para que absorba todos los sabores.
Al día siguiente, cubre el cochinillo con aceite de oliva y coloca las hojas de laurel sobre la piel. Este paso es crucial para lograr una textura crujiente.

Precalienta el horno a 180 °C. Introduce el cochinillo y cuécelo durante aproximadamente una hora y media, rociándolo constantemente con los jugos que suelta y girándolo varias veces durante la cocción.
Este proceso de riego continuo mantiene la carne jugosa mientras la piel se vuelve dorada y crujiente.
Cuando falte poco para terminar, rocía el cochinillo con un vaso de vino blanco y continúa este paso hasta que la salsa se reduzca casi completamente. Esto crea una salsa deliciosa y aromática.
Cuando esté listo, tendrás un cochinillo al horno espectacular para servir en cualquier Navidad o celebración especial. Tus invitados disfrutarán cada bocado.
Otras recetas de cochinillo al horno: prueba el cochinillo asado al estilo segoviano o este cochinillo asado para variar tus opciones de preparación.
Créditos de imágenes: Ereaga