Si hay algo que anuncia la llegada del otoño en la cocina española es ese momento en el que empiezan a aparecer estas setas naranjas en los mercados y en las mesas de los comedores caseros. Hay quien las busca en el monte, hay quien las compra, pero todos coinciden en una cosa: son prácticamente irresistibles.
Lo bueno de trabajar con estas setas es que son muy versátiles. No necesitas recetas complicadas ni ingredientes raros: un poco de aceite, ajo, sal y ya tienes un plato memorable. Además, se conservan bien, así que puedes aprovechar la temporada para hacer reservas que te duren todo el invierno.
Te vamos a contar las mejores formas de cocinarlas, desde recetas tradicionales hasta propuestas más elaboradas. Verás que casi todas parten de una idea: dejar que brille el sabor natural de la seta sin demasiados artificios.
Un repaso por qué estas setas son tan esperadas cada año y cuál es el mejor momento para disfrutarlas en su punto.

Un clásico que funciona siempre: la combinación de seta y patata es prácticamente infalible, especialmente cuando se cuecen juntas en un buen estofado.

Aquí verás cómo convertir estas setas en la estrella de un plato simple pero contundente que vale tanto para comer como para cenar.

Una forma práctica de prepararlas que te permite acompañarlas con pan, arroz o lo que tengas a mano. La salsa es donde ocurre la magia.

Te sorprenderá lo bien que absorbe el arroz los sabores de estas setas, creando un plato reconfortante y muy de temporada.

Una técnica más sofisticada que te permite preservar la seta y convertirla en un acompañamiento elegante para platos de carne o pescado.

Descubre cómo guardarlas en frascos para que duren meses y tengas estas setas disponibles incluso cuando haya pasado la temporada.
La receta más sencilla y quizá la más deliciosa: solo necesitas una sartén, ajo, mantequilla y el tiempo justo para que se doren.

Lo mejor de todo es que no tienes que ser un chef para que salgan bien. Con estos platos, la seta hace casi todo el trabajo. Solo deja que el tiempo y el fuego hagan su cosa.