¿Quién dijo que los patés son cosa de jamón y foie? Hace poco descubrí que mi abuela vegetariana había estado haciendo versiones caseras durante años, y resultó que eran mucho más sabrosas que la mayoría de los que encontraba en las tiendas. Lo mejor es que no necesitas ser chef para crear estos untables cremosos que conquistan a carnívoros y herbívoros por igual.
El mundo de los untables a base de plantas es mucho más amplio de lo que parece, y preparar los tuyos en casa tiene una ventaja innegable: controlas exactamente qué entra en cada tarro. Nada de aditivos raros ni conservantes sospechosos. Solo ingredientes reales que reconoces.
Te traemos un recorrido por las mejores opciones para armar tu tabla de picoteos, desde clásicos como el hummus hasta descubrimientos más sorprendentes que hablamos con frutos secos, setas y especias que no sabías que pegaban tan bien juntas.
La base perfecta para quien quiere textura y sabor concentrado. Este paté es versátil como pocos y se adapta a cualquier acompañamiento que tengas a mano.

Aquí encontrarás toda la umami que buscas en un untable. Las setas transformadas en cremosidad son una revelación para los que dudaban que algo vegetariano pudiera tener tanto carácter.

Un giro sorprendente que juega con dulzor y cremosidad. Te sorprenderá lo bien que funciona esta combinación más allá de lo que la receta promete en su nombre.

El tofu como protagonista absoluto, acompañado de nueces que aportan esa riqueza que los untables necesitan. Un clásico reinventado que funciona tanto en tostadas como en crudités.

Todo lo que necesitas saber sobre llevar especias exóticas a tu cocina sin complicaciones. Esta receta resume en un tarro el viaje que muchos queremos hacer en la cocina vegetariana.

Una presentación elegante que funciona como entrada o como parte de un picoteo. El pimiento rojo aporta dulzor natural mientras que el queso vegano mantiene esa cremosidad adictiva.

Un repaso por dos variaciones del clásico que amplían tus posibilidades en la cocina. Los azuki aportan suavidad mientras que la remolacha juega con el color y lo inesperado.
La receta madre que todo el mundo debería tener en su repertorio. Simple, efectiva y la puerta de entrada a un mundo de versiones caseras que nunca más querrás comprar envasadas.

Lo bonito de preparar estos untables en casa es que puedes ajustarlos a tu gusto: más sal, menos ajo, una pizca de pimentón extra. Una vez que pruebes la diferencia entre lo casero y lo industrial, no hay vuelta atrás.